Colombia: Sistema Electoral y Sistema de Partidos

Sistema Electoral

Entre 1958 y 1990 el Presidente de Colombia fue elegido con la mayoría relativa de los votos. Desde 1994, la Constitución establece el Presidente es elegido con la mayoría absoluta de los votos. Si ninguno de los candidatos alcanza más de 50% más uno de los votos, los dos candidatos más votados van a una segunda vuelta para elegir al presidente.

La ley dispone que la primera vuelta de la elección presidencial se debe repetir si los votos en blanco constituyen mayoría absoluta en relación a los votos válidos.

La duración del mandato presidencial es de cuatro años, pero desde 2003 se permite la relección consecutiva limitada a un período adicional.

La rama legislativa es bicameral. En la Cámara alta se eligen 100 senadores en una circunscripción nacional y dos senadores en una circunscripción especial para indígenas. En la Cámara baja se eligen 161 diputados en 33 distritos departamentales y la ciudad capital y cinco diputados en dos circunscripciones especiales para minorías (cuatro escaños) y para colombianos residentes en el exterior (un escaño). Los periodos de los congresistas son de cuatro años con posibilidades de relección inmediata e indefinida.

Las elecciones presidenciales y legislativas no son concurrentes desde 1978.

A partir de 2003, los partidos políticos sólo se pueden presentar con listas únicas para cada corporación pública, aunque cada partido decide si la lista es cerrada o con voto preferente. Esta reforma se promovió con el propósito de despersonalizar el voto del candidato y guiarlo más hacia su partido debido a que Colombia figuraba como unos de los países más atractivos para cultivar el voto personal.

El personalismo aún domina la escena electoral, particularmente en zonas rurales. En prácticamente todos los partidos políticos priman las figuras por sobre el programa. Gracias a la descentralización político-administrativa en marcha desde los años 90, las clientelas locales-municipales han adquirido más fuerza. Algunos analistas se atreven a hablar de que este fenómeno está desinstitucionalizando el sistema de partidos.

Desde 1991 cada partido político debe alcanzar un umbral para mantener su personería jurídica (2% de los votos válidos para el Senado, y 50% de la cuota electoral para la Cámara). En 2009 el umbral se elevó al 3%, y se introdujo la llamada “silla vacía”, regulación que no permite el reemplazo de un congresista si a éste se le vincula dentro de un proceso penal por delitos de lesa humanidad o delitos relacionados con narcotráfico o promoción, financiación y pertenencia a/de grupos armados ilegales. En 2011 se dispuso que en la conformación de las listas se garantizara la participación de uno de los dos géneros en al menos un 30%.

En 2003, una reforma política reemplazó la fórmula electoral aplicada desde 1975 para la repartición de escaños, que dentro del sistema de representación proporcional utilizaba el procedimiento de cociente electoral y residuos (sistema Hare) por el método de la  cifra repartidora (sistema D´Hondt). En un contexto de debilitamiento de los partidos políticos tradicionales, y de la elección en 2002 de un presidente independiente por primera vez, fue que esta medida se diseñó por los partidos tradicionales y la izquierda opositora con el ánimo de fortalecer el valor del prestigio y buen nombre de sus partidos.

Sistema de Partidos

Desde mediados del siglo XIX hasta finales de los noventas, el Partido Conservador y el Partido Liberal dominaron la política colombiana. Esta supremacía bipartidista se explicaba, entre otros factores, por la ausencia de partidos socialistas de masas, la composición multi-clasista del bipartidismo, la legitimidad política (que le otorgaron y renovaron las urnas una y otra vez) y la eficacia con que redistribuían empleos, bienes, favores y decisiones públicas entre las élites regionales y sus seguidores, es decir clientelismo extensivo. El bipartidismo en el siglo XX no fue solo movilización electoral, sino también la “institución nacional más fundamental”, pues desplegaba grandes capacidades de poder: símbolos, violencia y recursos económicos.

La hegemonía de Conservadores y Liberales llegó a su fin en el ciclo electoral de 2002, con la entrada de nuevos partidos al Congreso. El número efectivo de partidos en la Cámara de Diputados pasó de dos en 1974 a cinco en 2010.

El multipartidismo es una característica esencial y relativamente nueva del sistema de partidos colombiano. Además de Conservadores y Liberales, hoy figuran el Partido Social de la Unión Nacional (Partido de la U), del actual presidente Juan Manuel Santos; Cambio Radical; Opción Ciudadana, anteriormente Partido de Integración Nacional; Polo Democrático Alternativo; Alianza Verde; y el Movimiento Independiente de Renovación Absoluta (MIRA). A este grupo se suma la Unión Patriótica (UP), el cual recuperó su personería jurídica en 2013.

Financiamiento Electoral

Desde 1991 el financiamiento de las campañas electorales es mixta. Por un lado, el Estado aporta de forma directa con recursos para partidos y movimientos políticos con personería jurídica ante el Consejo Nacional Electoral. Los recursos se hacen efectivos por medio de anticipos y mediante la reposición de votos siempre que el candidato alcance un umbral fijado por la Ley (para la elección presidencial dicho umbral es del 4% de los votos válidos).

Por otro lado, el Estado aporta de forma indirecta. Este aporte se concreta mediante el acceso a espacios en radio y televisión que se facilitan a los candidatos aplicando criterios de igualdad y representatividad en los medios de comunicación públicos. La ley también establece topes a las sumas a invertir en las campañas electorales.

De acuerdo al Consejo Nacional Electoral, para la primera vuelta de la elección presidencial de 2014 los límites serán de US$ 6,6 millones ($13.500 millones de pesos colombianos) para el mandatario en ejercicio y de US$ 9,9 millones ($20.300 millones de pesos colombianos para los candidatos aspirantes.

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